EL RÉGIMEN DE PROFIRIO DÍAZ (1876-1911)



Como paso inicial, reorganizó al ejército, fraccionándolo en 12 zonas militares. Estableció un verdadero gobierno centralista con apariencia de federalista. En el segundo periodo, el régimen porfirista inició una política de conciliación, sumando a los lerdistas, los militares descontentos a quienes les entregó buenos puestos públicos.



Porfirio Díaz llamó a colaborar con él, a los hombres de la nueva generación liberal con pretensiones científicas y humos aristocráticos, a los cuales llamó el pueblo el grupo de los científicos. En el cuarto período presidencial de Díaz, permitió la reelección indefinida, modificando nuevamente la Constitución. Elevando el rango constitucional del principio de la no reelección, a la de si reelección.



En 1892, hubo una crisis económica producida por la pérdida de cosechas y por la depreciación de la plata en el mercado mundial (y el tipo de cambio que duplicó la deuda exterior). Porfirio Díaz logró dominar esta crisis, gracias a la intervención del ministro de Hacienda José Ives Limantour, quien desarrolló un alto nivel del cambio del el dólar con nuestra moneda oro, restableciendo la económica y la inversión de capitales extranjeros.





SEGUNDO Y POSTERIORES PERIODOS DE GOBIERNO DE PROFIRIO DÍAZ (1884-1911)



La política fue impositiva (dictatorial), de tipo conciliadora, para conservar el poder. En muchas ocasiones usó la represión violenta para controlar al país, haciendo desaparecer el bandolerismo y los movimientos políticos de los opositores, utilizando el lema: “mátalos en caliente”.



El positivismo, fundamento filosófico fundado por Augusto Comte, fue guía cultural y de desarrollo político para el General Profirió Díaz.



Inversión extranjera: el mayor capital fue aportado por Estados Unidos para la construcción de ferrocarriles; el capital español fue dedicado a la industria de hilados y tejidos; el capital francés, destinado a la explotación de riquezas naturales y en la creación de instituciones financieras (bancos), y el capital inglés, destinado a la industria minera y en la explotación del petróleo.



Explotación del petróleo: En 1901, Porfirio Díaz expidió la primera Ley del Petróleo, concediendo a las compañías de explotación extranjeras, la exención de impuestos; al amparo de esta ley, se fundaron compañías como “El Águila”, “La Huasteca Petróleum Company”, la “Piersin Son Ltd” y otras más.



Nacionalización de los ferrocarriles: El gobierno de Díaz, en 1908, para controlar mejor el precio del servicio, compró el 51% de las acciones de los ferrocarriles y el resto las dejó a los especuladores. Por ello, se construyeron ferrocarriles para sacar las materias primas, en especial hacia EUA; como el Ferrocarril Nacional de México-Laredo, Ferrocarril Central de México – Juárez, Ferrocarril Mexicano de México a Veracruz. En total se construyeron más de 20,000 km, de vías férreas.



Política Agraria: Con la creación de la Ley de Apeos y Deslindes; campesinos, tribus de indios y pequeños propietarios les quitaron terrenos para entregarlos a los latifundistas, propiedad de extranjeros y unos cuantos mexicanos. A los indios yaquis les fue arrebatado una gran extensión de tierras fértiles y, además, a los yaquis inconformes los mataban, y a la gran mayoría de ellos, los enviaban a trabajar como esclavos al “Valle Nacional” en Quintana Roo.



El caciquismo: eran autoridades estatales y municipales con el poder absoluto de pequeños dictadores. Apoyaron a los latifundistas e inversionistas extranjeros, obteniendo beneficios económicos.



Política Social: Había grandes progresos materiales durante el porfiriato, pero a costa de las miserables condiciones de vida de los obreros y campesinos. La clase media o pequeña burguesía, estaba constituida por el grupo de los servidores públicos, profesionistas, empleados y periodistas que eran estimulados constantemente por el régimen, para que apoyara ampliamente la policía social.



Cultural: El positivismo fue el eje de la cultura, con un notorio afrancesamiento. Destacaron personajes en la literatura como Ignacio Manuel Altamirano, Guillermo Prieto, Riva Palacio, Manuel Payno e Ignacio Ramírez (el Nigromante), también Manuel Gutiérrez Nájera, Ramón López Velarde, que, junto con Amado Nervo, introducen el Modernismo. Justo Sierra Méndez, estuvo a cargo de la Secretaría de Introducción Pública y además, fundó la Universidad Nacional de México, se creó la Escuela Normal, se llegaron a construir 9,500 escuelas primarias en diversas ciudades del país, pero reinaba el analfabetismo en las zonas rurales.



Movimientos obreros: En 1905, se funda el Partido Liberal Mexicano, creado por los hermanos Jesús y Ricardo Flores Magón, además, de Camilo Arriaga, quienes expresan un profundo malestar por las condiciones infrahumanas de la clase obrera y hacen una severa crítica al régimen porfirista.



Huelga de Cananea: (noviembre de 1906). Los obreros reclamaban la jornada laboral de ocho horas y aumento salarial, así como un buen trato humano, sin embargo, los empleados norteamericanos los balacearon con el apoyo de las autoridades porfiristas.



Huelga de Río Blanco: En Veracruz (enero de 1907). Los obreros textiles salieron a las calles para demandar la reducción de la jornada de trabajo y aumentos salariales, pero el régimen de Díaz los reprime violentamente a éstos y a sus familias, encarcelando a los líderes y asesinando a varios obreros, creando el descontento de diversos sectores de la sociedad.



Próximas las elecciones presidenciales para 1910, el general Profirió Díaz concede entrevista al periodista norteamericano James Creelman, en 1908, donde expuso que:

* Vería bien el surgimiento de algún partido de oposición.
*Que el país estaba preparado para una vida democrática y, además,
*Ya no deseaba contender en las elecciones presidenciales para el año de 1910.



Esta entrevista, de alguna forma, permitió la apertura democrática y la aparición de los partidos de oposición, como fue la creación del Partido Antirreeleccionista Mexicano, fundado por Francisco I. Madero y la consiguiente Gira Electoral que lleva a cabo por todo el país, logrando una gran aceptación de casi toda la República. Además, Francisco I. Madero, publicó un libro llamado “La Sucesión presidencial en 1910” el cual va a ser leído por varios grupos políticos en casi todo el país, y esto va a favorecer la simpatía por el candidato de la oposición.