SEGUNDA INTERVENCIÓN FRANCESA EN MÉXICO Y SEGUNDO IMPERIO MEXICANO (1861-1867)



Al asumir la presidencia en 1861 Benito Juárez, la situación económica y financiera del país se encontraba en quiebra, por lo cual, declaró la suspensión del pago de la deuda externa por dos años. Esto provocó que los gobiernos en Inglaterra, Francia y España enviaran una armada para obligar a México a que pagara su deuda con esos países.



El presidente Benito Juárez, ante la invasión de los barcos ingleses, franceses y españoles en Veracruz, solicitó un arreglo amistoso, realizando el Convenio o Preliminares de la Soledad, en un poblado del mismo nombre en Veracruz.



El ministro de relaciones exteriores del Gobierno de Juárez, Manuel Doblado, convence a España y a Inglaterra de retirar sus tropas y a aceptar las condiciones del gobierno mexicano, pero los franceses rechazaron las condiciones mexicanas, por lo cual el ejército francés avanzó sobre Puebla, y en la Batalla del 5 de mayo de 1862, los franceses fueron derrotados por los defensores indígenas zacapoaxtlas, así como en los fuertes de Loreto y Guadalupe, a cargo del general Ignacio Zaragoza, Porfirio Díaz, Pedro Celestino Negrete y Felipe Berriozábal.



Sin embargo, en 1863, los franceses, al mando del general Ulises Forey, contratacan, sitian Puebla y al derrotar al general mexicano Jesús González Ortega el día 17 de mayo, el gobierno de Juárez se retira al norte del país.



Por otro lado, un grupo de conservadores mexicanos convencen al emperador francés Napoleón III, para traer a un monarca que gobernara México y les devolviera sus bienes perdidos por el gobierno liberal de Juárez.



Por ello, fueron firmados los Tratados de Miramar, por lo cuales, Napoleón III, nombra al Archiduque de la casa de Austria, Fernando Maximiliano de Habsburgo, segundo emperador de México, con un apoyo de 15 mil soldados de la legión extranjera (franceses, belgas y austriacos).



Al llegar los flamantes emperadores Maximiliano y Carlota Amalia de Bélgica el 30 de mayo de 1864, se instalan en el Castillo de Chapultepec, como residencia imperial.



Sin embargo, Maximiliano tría ideas liberales de Europa y al conocer las Leyes de Reforma, decide aprobarlas ya que se le hacían muy adelantadas para su tiempo y muy idóneas para su gobierno. Por ello, los conservadores deciden ya no apoyar al Emperador.



Durante el Imperio de Maximiliano, su gobierno no puede estabilizar las finanzas, mantener pacificado el país, ni poner orden en la economía. Además, terminaba la Guerra de Secesión en los Estados Unidos (1865), y el gobierno de este país aplicaba nuevamente la Doctrina Monroe. Por lo tanto, en 1866, Napoleón III retira sus tropas de México, iniciándose de esta ´forma la caída del Segundo Imperio Francés en México.



Mientras tanto, las fuerzas republicanas iban ganando piezas importantes en el norte y centro del país. La emperatriz Carlota viaja a Europa para convencer a Napoleón III de continuar apoyando a Maximiliano, teniendo una respuesta negativa, ya que se acercaba la guerra Franco-Prusiana y Napoleón III necesitaba refuerzos de México para enfrentar este conflicto que se avecinaba.



Por lo tanto, Carlota, enferma de la mente al obsesionarse de la idea de mantener a su marido en México, cae enferma de locura y ya no regresa a nuestro país.